Las Huellas de Acahualinca fueron impresas, junto a las de algunos otros animales y aves, por hombres cazadores y recolectores de frutas y tubérculos, hombres que mataban y comían carne de animales grandes y pequeños y que empleaban armas rudimentarias de piedra y de hueso: hachas talladas y pulidas, puntas de dardo, raspadores, buriles.
olían y trituraban las semillas y los tubérculos entre dos piedras "principio y origen de los bellísimos metates, que miles de años más tarde, tallaron los Chorotegas". Estos hombres aún desconocedores de la cerámica preparaban los alimentos calentándolos directamente al fuego o al calor de piedras recalentadas.

La fecha de la llegada del hombre a Acahualinca no ha podido ser determinada hasta el momento. Carentes aún de confirmaciones arqueológicas o paleontológicas, tentativamente se sugiere la fecha de 12.000 años por los menos. En tal caso Managua sería la más arcaica de las poblaciones prehistóricas de Centroamérica.
Sí parece probable (aunque no se ha podido confirmar, al no hallar restos de sus viviendas o de sus utensilios caseros), que este hombre del Xolotlán fuera contemporáneo del paleo indio cazador de bisontes.

Existen teorías que las huellas se dieron por la huida de los hombres de la época a causa de la explosión del volcán momotombo y quedaron petrificada por la lava; científicamente esta teoría esta descartada por las características de una caminata que no muestran prisa, sino un movimiento de personas a otro sitio.
El tiempo desde cuando habito el hombre estas costas del Xolotlán no se ha determinado, pero si ha podido determinar cunado se fueron, esto gracias a las huellas. Esto ha podido ser confirmado después de numerosos estudios realizados por prestigiosos investigadores.
Allan L. Bryan, una vez analizados los elementos encontrados en las Huellas con el carbono 14, publicó un breve resumen de su investigación y dio la fecha exacta de las Huellas de Acahualinca: 5,945 años.
Ubicado en uno de los barrios más humildes de Managua, se encuentra un tesoro precioso que todavía no se le ha dado el valor que merece tan precioso descubrimiento de nuestros antepasados como son las Huellas de Acahualinca, se encuentra en el barrio que lleva su mismo nombre.
isitados en su mayoría por estudiantes como parte de su pensul y algunos extranjeros que son llevados por Tour operadoras como destino turístico que ofrece Managua. Vale la pena visitar este pequeño local y teniendo imaginación nos podemos trasladar a la era paleolítica
Las huellas de Acahualinca son una muestra fehaciente de la existencia del hombre en la tierra y específicamente en Managua desde hace más de 6,000 años algo sin precedente. Las instalaciones han sido remodeladas para brindar seguridad a las huellas humanas y animales que se encuentran plasmadas y por supuesto a los visitantes.



Se encontraron huellas de animales y humanos impresos en barro, petrificadas por el tiempo a las orillas del Lago de Managua o Xolotlán con más de 6,000 años de existencia según la prueba de carbono 14, sin duda es una prueba de la existencia de los hombres prehistóricos en nuestras tierras.
Esta zona ha sido desde tiempo antiguos rica en fauna, vegetación y agua, por lo que siempre ha sido buscada por el hombre, por tal motivo se cree que hombre se asentó en estas zonas que eran bendecidas por la naturaleza.





